miércoles, 26 de enero de 2011

salva opina


El eslabón más débil de la cadena


Amigos, comprendo y comparto vuestro horror, por esta sociedad donde todo está atado, bien atado, para que los de siempre sigan chupando de la teta , mientras los más producen para ellos. Si alguien los pone en solfa, que me perdonen los músicos por utilizar esta bendita palabra, el sistema cae sobre él y su familia: el despido, el paro, la policía, los jueces, la cárcel y el paredón en última instancia si persiste en su rebeldía. La clase social dominante tiene garantizada de antemano su posición ventajosa, el estado, con sus cuerpos represivos: policía, bandas fascistas, esquiroles, jueces y ejército... son su garantía última y contundente. Entonces, ¿es posible quebrar esta situación tan adversa a las clases explotadas social, política y económicamente? Todo parece en contra de los que no tienen más que su fuerza de trabajo: así en los siglos XIX, XX ( con los excepcionales periodos de la revolución bolchevique, Cuba, Vietnam) y el actual XXI (donde al parecer sólo la luz revolucionaria alienta en los pueblos de América latina). Los actuales burgueses, herederos de aquéllos que quebraron la sociedad feudal y sus ancestrales instituciones con la ayuda de la movilización popular y la guillotina, que probaron tantos aristócratas y monarcas, para ocupar su espacio dominante, hoy se resisten con todos los instrumentos de ese invento que es el estado moderno. No les basta con tener el control de fuerza bruta para si es llegado el caso, se sirven de sus grandiosos y espectaculares medios de comunicación, del consumismo desbocado, de la propaganda laminadora del pensamiento revolucionario, de la educación conformista con el status actual, de sus bancos y casas de usura y como no de su grandes aliadas, las sectas religiosa que reparten a doquier conformidad y sumisión con la falsa promesa del paraíso en el más allá.

Lenin y los soviets cuando diseñaron y prepararon la revolución en las tierras rusas, hablaron de que el sistema siempre tiene un eslabón en la cadena que es más débil, y por lo tanto posible de romper y desencadenar la revolución. Ellos lo encontraron, si bien es cierto que esa revolución hoy día está liquidada por los errores que se hayan podido cometer, pero sobre todo por el asedio del capitalismo internacional. Descubrir en occidente, en nuestro país, el eslabón más débil de la cadena por donde reventar el sistema, aprender de los errores cometidos por los camaradas rusos, o de nuestras propias luchas intestinas en pro de una hegemonía sin sentido mientras los enemigos de clase se afianzaban, y pensar, diseñar, reorganizar a los camaradas dispersos, emprender el camino que nos lleve a una sociedad sin explotación del hombre por el hombre ese es nuestro desafío para sobrevivir.

Las elecciones de mayo pueden ser un buen momento para reagrupar fuerzas, para instrumentalizar nuestra voluntad de cambio, pero no son el fin ni la solución a nuestra situación de explotación. Sólo pueden ser un pequeño avance en nuestra lucha. ¿Estaremos a la altura de la historia? ¿ Dejaremos escapar la ocasión?


4 comentarios:

  1. Creo que hay que hacer una gran labor de pedagogía, hemos perdido el tiempo en la sociedad comoda del consumismo y debemos volver a los valores de solidaridad y respeto por el medio ambiente, por los mas necesitados, etc.
    hemos dejado en manos de especuladores nuestras obligaciones solidarias y nuestras obligaciones sociales.
    Salud.
    Me gustan tus comentarios por la medida en que los tratas.

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  2. Gracias amigo, esta es tu casa. Educar a nuestros hijos, exigir que la educación pública tenga en cuenta esos valores, hablar con nuestros amigos y vecinos de estas preocupaciones, apoyar las luchas sindicales que no obedezcan a intereses de burócratas asentados, apoyar la unión de las izquierdas, comprometernos con el medio ambiente...tantas cosas pendientes que vamos dejando

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  3. Es una paradoja la historia, Salva.
    Las clases débiles, cuando no han podido más, siempre se ha alzado una voz que los ha liderado y dirigido a la revolución contra la opresión, siendo el pago, muchas víctimas de sangre las que más, en la clase deprimida.

    Hoy, en nuestros tiempos de paz democrática, deleznamos la violencia que se torna en voz de las armas, me parece que la gran mayoría no queremos eso, y ahí están y se sienten seguros la clase política, además puestos por el pueblo, con la protección de todo el sistema de poder que mencionas.
    Parece como digo una paradoja, nosotros mismos nos hemos encadenado ante la déspota manera de gobernarnos con perjuicios de todos los sabores.

    Tienen a la sociedad entretenida con sus acciones de cortinas de humo, dividiéndonos entre nosotros hasta las discrepancias más absolutas, mientras siguen adelante, con sus fechorías la próxima el varapalo de las reformas de las pensiones y las cotizaciones, con evidentes daños a la entera clase trabajadora.
    Nuestra única posibilidad en librarnos de semejante especie, es votando a una izquierda de verdad, que lucha por la clase obrera condenando al capitalismo sistematizado, poniéndolo en el sitio que le corresponde y exigiéndole responsabilidades por sus desmanes.
    Y para que la sociedad no se percate de dicha solución en evidente perjuicio para ellos, consiguen entretener con los medios de difusión, principálmente la tv, con vomitivas absurdeces que insultan la inteligencia media.
    Quieren hacer ver, que las repúblicas son estúpidas y sanguinarias, donde siempre han reinado las discordias en las ideologías, pagando el pueblo muy caro sus existencias.

    Se olvidan y temen, que hemos crecido democráticamente obviando, que seríamos capaces de lograrlo con la tal, de ahí su empeño en dividirnos, para que no pensemos en ello.

    Tarea difícil pero no imposible, hacer ver la solución de los verdaderos problemas que padecemos los españoles.

    Un saludo Amigo Salva, con mi felicitación por tu visión y denuncia en tus artículos escritos.

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  4. Amigo Juan, estoy contigo y con la mayoría de los que tienen capacidad de pensar y ver la necesidad de cambiar esta sociedad que la revolución, o lo que es lo mismo el cambio radical en las estructuras de poder, con la subida al gobierno de los representantes genuinos de los trabajadores y clases populares para transformar las estructuras que nos oprimen en otras que favorezcan el desarrollo mayoritario de las sociedad, que duda cabe que ya no puede ser como a principios del siglo XX, ya no es posible una revuelta armada, que sin duda sería desigual en el uso y dominio de la fuerza favorable a los que ahora ostentan el poder. La revolución social solo será posible por la vía democrática, pero para ello hay, sin duda que incrementar entre todos esa conciencia política de que es posible y necesaria, que el capitalismo es engañoso y privativo de unos pocos, que el consumismo y el endeudamiento personal e irracional solo sirve para romper nuestra independencia y capacidad, que nuestros votos no pueden ir a los representantes de las viejas estructuras, que el partido o partidos de la izquierda no deben luchar entre ellos por hegemonías o liderazgos que solo sirven para dividir, que los programas deben construirse y aplicarse en la acción de gobierno, que todos debemos contribuir a crear el hombre nuevo, empezando por la educación social de nuestros hijos, recuperando al mismo tiempo hábitos de convivencia y vecindad, conciencia colectiva... en definitiva, descubrir el eslabón más débil de la cadena.
    Gracias por tus comentarios a estos aportes, mantengo sentimientos recíprocos y consideración hacia los tuyos.

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