jueves, 15 de noviembre de 2012

salva opina



PASÓ EL 14N Y... ¿QUÉ HACER?

Ha pasado el 14 N, una huelga general con dos lecturas radicalmente distintas: 1) la del gobierno y la patronal reduciéndola a la mínima expresión y 2) la de los sindicatos convocantes hablando de un éxito mayor si cabe que el 29 M.
A mi el corazón me da por quedarme con la segunda lectura, pero el raciocinio me dice que las cosas no van a a cambiar mucho y que la victoria sobre el gobierno y el capital no la vamos  a saber explotar, ni sacarle el jugo necesario para que empiecen a cambiar las cosas en este país. Están ten enrocados y dispuestos a devolvernos al  S XIX que van a ser necesarias otras batallas y sobre todo otras alternativas que hagan y muevan más si cabe a nuestros conciudadanos.
Europa de los mercaderes o de los mercados  ha salido hoy mismo apoyando al titubeante Rajoy, afirmando que está haciendo bien las cosas y que de seguir así no van a ser necesarios nuevos sacrificios. Es lo que se llama un capote en toda regla y todos sabemos el poco aprecio con el que cuenta, que es meramente circunstancial y que vendrán nuevas medidas restrictivas.
Por otra parte los sindicatos no pueden ser tan crédulos ( y yo creo que no lo son, otra cosa es que nos vendan humo) de que el gobierno va someter a referendum las medidas económicas que está aplicando. Tenemos un gran problema si las centrales sindicales van a ser la vanguardia política que dirija nuestra lucha contra el sistema capitalista, pues creo que no entra en sus cálculos tal propósito, lo vienen demostrando por lo acomodados que están dentro del mismo sistema.
Hemos llegado a una fase donde la reivindicación económica y lucha política es un todo, y que solo mejoraremos si conseguimos cambiar el sistema de arriba abajo, es decir que la lucha política contra la pseudo-democracia neoliberal que padecemos tiene que tener por nuestra parte una alternativa clara y esta no puede ser otra que recuperar la República, expulsar a la clase política actual y recuperar el sentido de la justicia, de la libertad, de la igualdad que inspiraron los principios de la II República, adaptados, lógicamente, al siglo XXI.
Para ello es necesario más que nunca que los republicanos que van surgiendo trabajen juntos por la unidad de acción, por un frente político republicano creíble y con base real en el pueblo. La República no vendrá como un regalo del parlamento que de la noche a la mañana cambia de signo, abandona a la dinastía borbón-franco y ¡oh! maravilla de las maravillas nos trae la república.
Si tal cosas fuese, no sería la república que aspiramos, no sería ni una autentica libertad ni una democracia plena.
La República tiene que venir desde abajo, desde los ciudadanos, desde los municipios y entonces veremos correr a las ratas hacia los barcos y huir a toda vela.
Lo primero ponernos de acuerdo para trabajar en esa dirección. Luego vendrán los pasos necesarios para lograr nuestros objetivos.

1 comentario:

  1. El gobierno sigue con su táctica del "percebe" y los sindicatos intentan apaciguar a la población diciendo que se le va a exigir al gobierno un referendum, pero esto ya sabemos que no lo vamos a lograr ni en sueños. Pedir un referéndum a los gobernantes sobre sus propias decisiones es como pedirles que se hagan el harakiri, y tontos no son, saben para que están y a quien sirven. La actitud de los sindicatos al movilizarnos por esta razón es una acción demagógica, de sobra saben que el Gobierno se la va a pasar por el forro y sin embargo consiguen embaucar a muchos ciudadanos en su buena voluntad hartos de las medidas emprendidas para corregir una situación creada por los poderosos, pero cuya factura se le pasa no a los señores que se han tomado una opípara cena, sino a los camareros que se la han servido. Habían tantas razones para la movilización que no era necesario agregar esta bravata sin pies ni cabeza.

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